Anatomía energética de la mujer y empoderamiento femenino
Según algunas creencias
orientales, el cuerpo de las mujeres difiere del de los hombres en que la
energía de la Tierra sube por nuestro cuerpo y lo penetra. Esta energía
femenina “atrae hacia adentro”, es una fuerza centrípeta, y es irresistible.
“Michio Kushi, el maestro de
macrobiótica que fue el primero en escribir sobre esta forma de energía para
lectores occidentales, señala que la fuerza centrípeta de la Tierra que sube
por los pies está presente también en los hombres, así como la fuerza del
cielo, que baja y entra en el cuerpo por la cabeza (fuerza centrífuga), está
también presente en las mujeres. Lo que difiere es el grado en que está
presente cada energía. En general, en las mujeres hay más energía de la Tierra
que sube”. ( Northrup Chistiane, Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer)
La energía centrípeta es una
fuerza conectora que influye en todas las personas que nos rodean, porque las
mujeres tendemos a ser el centro de la vida familiar, las que asumimos la
responsabilidad psicológica del bienestar de los demás miembros de la familia.
Una mirada desde otras
disciplinas como la Medicina Tradicional China, nos muestran que la estructura energética de la mujer
tiene unas características específicas. Entre esas encontramos que la mujer es el “receptáculo
de la Creación a través de la fecundidad”. La maternidad es una cualidad propia de lo
femenino. (La maternidad, pero también todo aquello que se pueda fecundar, una idea, un proyecto,
etc., proviene de un principio femenino, no importa si se es hombre o mujer.)
EL UTERO CÓSMICO:
El útero es un órgano vacío que se llena de vida, y que
contiene energía celeste. Dentro de la MTC, el maestro José Luis Padilla hace
una relación con los Nadis: Ida, Píngala y Sushuma con tres canales energéticos (TM, RM y Chong
Mai) que precisamente son los encargados de la fecundación y anidación del
feto.La función del útero es la germinación de lo Celeste en la
Tierra. El útero tiene ritmo de procreación permanente.
Es un órgano que tiende a la expansión, que se llena cuando llega también la
menstruación. La menstruación ha de ser vivida como un fenómeno celeste, no
como un fenómeno desagradable y molesto, el ritmo de la menstruación corresponde
al ritmo lunar, La Luna, o menstruación actúa como un mecanismo de purificación
y cambio que se da en la mujer, de manera rítmica “y que supone en sí mismo un
mecanismo de limpieza, pues renueva su sangre y por lo tanto su energía de
forma continuada” Padilla, José Luis, Mujer dadora de Luz.
Mientras la mujer
tiene la condición de procrear, su energía está ligada a la energía de
la tierra, más ligada hacia la materia, es un vehículo de materialización, de
una vida, de una idea, etc…Su energía tiene más tendencia a la estabilidad. “La
energía espiritual de la mujer en su etapa procreatriz está más ligada, exista
o no exista fecundación a los fenómenos materiales.
En este tiempo el útero y su localización anatómica así nos
lo indica, está dispuesto hacia abajo, hacia la tierra, simbolizando que el
producto que de él emane va dirigido hacia ella” (Padilla)
Es interesante observar desde esta perspectiva, como el útero como elemento celeste MUTA su función cuando se llega a la
menopausia. “de estar dirigido hacia la tierra y estar bajo sus influencias
pasa a dirigirse hacia el Cielo para recibir las influencias de este, así el
espíritu de la mujer sufre un CAMBIO inexorable que está regido por el fin de
su etapa procreatriz.
Ya no es preciso que esté
ligada a lo material, ya no va a ser receptáculo y vehículo de la
materialización de un nuevo ser, ahora dirige su mirada hacia lo alto e
indefectiblemente este cambio se produce.
Así, la mujer en la menopausia adquiere la posibilidad de
desarrollar sus energías espirituales en su forma más sutil, ahora su entraña extraordinaria se dirige
hacia el Cielo y sus influjos y es la época más brillante de la espiritualidad
de la mujer” (Padilla, Mujer dadora de luz).
Es decir que la mujer tiene el privilegio de caminar en el
plano terrestre y regresar al plano celeste. Con los pies en la tierra, y el espíritu
en el cielo, con el cabello plateado, porque el influjo de la luna desciende
sobre ella.
Para que esta sociedad
pueda cambiar, es necesario entender que el primer lugar que debemos
proteger y cuidar es el útero materno, ahí donde se gesta la vida, hay que
proteger y cuidar a la mujer y el vínculo primordial que hay entre ella y su
hijo o hija. Hay que fortalecer la confianza de las mujeres en su propio poder,
como mujeres y como madres.
PORQUE ES TAN IMPORTANTE EMPODERAR A LA MUJER?
La especie humana es una especie cuyo principio es femenino,
el cromosomas XX encargado de la energía femenina, y el cromosomas XY es el
encargado de la energía masculina, la X permea los dos lugares, Hay varias
teorías que nos llevan a entender que venimos de una gran madre, llamada Eva
Mitocondrial
*el ADN mitocondrial
es aquel que se “hereda por via materna
única y exclusivamente, y donde ocurre la respiración celular; este tipo de
código genético muta cada 20.000 - 15.000 años, por lo tanto al estudiarlo y
analizar su procedencia se puede hallar un resultado, en este caso un orígen
más preciso, si no único.) Se ha logrado hallar a nuestro ancestro común una
mujer llamada la "Eva Negra o Eva Mitocondrial". Se sabe de esta Eva
a causa del genoma contenido en las mitocondrias (orgánulo presente en todas
las células) que sólo se pasan de la madre a la prole. Cada mitocondria
contiene ADN mitocondrial, y la comparación de las secuencias de este ADN
revela una filogenia molecular. En el momeno de la fecundación, el ADN que se encuentra en el espermatozoide, se queda en la cola, que es la que pierde
cuando entra en unión con el óvulo, por eso son las mujeres las que se encargan
de transmitir la información de nuestra especie.*
La especie humana que es por naturaleza femenina, está enferma, y esta enferma porque las condiciones de lo femenino, no tienen cabida en un modelo patriarcal. La especie humana en los últimos milenios es una especie de proponderancia de lo masculino hacia lo femenino. Creando una desigualdad, un desequilibrio, “cuando una especie alcanza un nivel de desequilibrio de tal magnitud, todos los procesos vitales se desequilibran. Habitualmente cuando un desequilibrio permanece a lo largo del tiempo y se transmite a las siguientes generaciones, se hereda y se contagia, genera perturbaciones, alteraciones, desequilibrios, enfermedades” (Padilla, Feminología) incluso se puede llegar a pensar que el origen de la enfermedad en la humanidad está en la dominación de lo masculino sobre lo femenino.
La especie humana que es por naturaleza femenina, está enferma, y esta enferma porque las condiciones de lo femenino, no tienen cabida en un modelo patriarcal. La especie humana en los últimos milenios es una especie de proponderancia de lo masculino hacia lo femenino. Creando una desigualdad, un desequilibrio, “cuando una especie alcanza un nivel de desequilibrio de tal magnitud, todos los procesos vitales se desequilibran. Habitualmente cuando un desequilibrio permanece a lo largo del tiempo y se transmite a las siguientes generaciones, se hereda y se contagia, genera perturbaciones, alteraciones, desequilibrios, enfermedades” (Padilla, Feminología) incluso se puede llegar a pensar que el origen de la enfermedad en la humanidad está en la dominación de lo masculino sobre lo femenino.
Las características de lo femenino,
se expresan en cosas tan simples como el cuidado, la ternura, la no competencia,
etc., son muchos valores que tienen que ver con vivir en comunidad de una
manera armónica.
*NO HAY QUE SER NECESARIAMENTE MADRE NI MUJER PARA PODER SENTIR TODAS ESAS VIRTUDES DE LO FEMENINO*
Hay que recordar que todos los seres humanos en este planeta tenemos ese principio de lo femenino, hay que empoderarnos de cosas armónicas, soltar los prejuicios de dominación. Hay que empezar por todos los frentes, pero cuando las mujeres lo hacen es más fácil que todo su entrorno se impregne de esta energía que fue perdida muchos años atrás, 10.000 y 5.000 años aprox, . Dicen algunas teorías antropológicas que cuando las sociedades dejaron de ser nómadas y se convirtieron en agricultoras, la mujer perdió su conexión con la naturaleza y los ciclos internos que eran un reflejo del mismo universo. Al desconectarse la mujer vive atrapada, en un mundo mental, donde el poder masculino que es completamente racional, cultural, y donde los nuevos conceptos que impregnan la cultura, influyen en la enfermedad de la mujer: “ El poder, La jerarquía., La religión, El tiempo, El predomino de la lógica, de la razón y de la intelectualidad, y La domesticación” (Padilla, Feminologia), produciéndose unos cambios radicales en el propio psiquismo de la humanidad, se ha creado un mundo que no corresponde con el latir interno de nuestro entorno, ni de nosotr@s mismos. Desprogramarnos y empoderarnos con la fuerza femenina para curarnos.
*NO HAY QUE SER NECESARIAMENTE MADRE NI MUJER PARA PODER SENTIR TODAS ESAS VIRTUDES DE LO FEMENINO*
Hay que recordar que todos los seres humanos en este planeta tenemos ese principio de lo femenino, hay que empoderarnos de cosas armónicas, soltar los prejuicios de dominación. Hay que empezar por todos los frentes, pero cuando las mujeres lo hacen es más fácil que todo su entrorno se impregne de esta energía que fue perdida muchos años atrás, 10.000 y 5.000 años aprox, . Dicen algunas teorías antropológicas que cuando las sociedades dejaron de ser nómadas y se convirtieron en agricultoras, la mujer perdió su conexión con la naturaleza y los ciclos internos que eran un reflejo del mismo universo. Al desconectarse la mujer vive atrapada, en un mundo mental, donde el poder masculino que es completamente racional, cultural, y donde los nuevos conceptos que impregnan la cultura, influyen en la enfermedad de la mujer: “ El poder, La jerarquía., La religión, El tiempo, El predomino de la lógica, de la razón y de la intelectualidad, y La domesticación” (Padilla, Feminologia), produciéndose unos cambios radicales en el propio psiquismo de la humanidad, se ha creado un mundo que no corresponde con el latir interno de nuestro entorno, ni de nosotr@s mismos. Desprogramarnos y empoderarnos con la fuerza femenina para curarnos.
Ana María Palau




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